El test rápido para detección de biofilm TBF® 300 se presenta en formato líquido, cuya fórmula y funcionalidad garantiza de una manera rápida muestreos de superficies para la detección de biofilms.
Al aplicar el producto, este sale en forma de espuma, lo que permite realizar muestreos tanto en superficies horizontales como verticales. El TBF® 300 es sostenible, ya que cuenta con un envase PET 100% reciclable y capacidad de 125 ml.
Diez años haciendo visible lo invisible
El test rápido para detección de biofilm es fruto de años de investigación de BETELGEUX-CHRISTEYNS y se presenta como solución a otros métodos no específicos para la detección de biofilms.
TBF® 300 es un producto de aplicación directa sobre las superficies de contacto con alimentos o con otros materiales susceptibles de contaminación microbiológica que permite localizar todo tipo de biofilms a simple vista, ya que, tras su aplicación, las zonas donde hay biofilms quedan coloreadas de color rosa.
Es además rápido, solo se necesitan 5 minutos para que los componentes del TBF® 300 tiñan la matriz extracelular que forma de la estructura de los biofilms, de manera que evita el riesgo de falsos positivos. Y finalmente es sencillo, ya que no requiere personal especializado ni equipos complejos.
Certificación NFS
Posee certificación NFS International, organización de certificación independiente valorada por consumidores, fabricantes y agencias reguladoras de todo el mundo, que acredita que el TBF® 300 cumple con todos los estándares de seguridad, calidad y desempeño, y confirma la calidad y la seguridad del producto para su uso en entornos de producción de alimentos.


